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ECONOMÍA DEL BIEN COMÚN (I)

* Paco Simó. Estudioso Economía, heterodoxo, errático, crítico y con algún “ista” que otro.

Dada una asignación de bienes entre un conjunto de individuos, un cambio hacia una nueva asignación que al menos mejora la situación de un individuo sin hacer que empeore la situación de los demás”. (Una asignación se define como pareto-eficiente cuando no pueden lograrse nuevas mejoras de Pareto).

Vilfredo Pareto (1848-1923)

Desde hace unos años la tendencia en Economía, y en otros ámbitos de la sociedad, es la banalización y la falta de rigor a la hora de exponer pensamientos, conceptos y teorías. Desde la llamada Economía Convencional se han ocupado en reducir a límites de lo irracional formulaciones matemáticas complejas para convertirlas en modelos económicos que no tienen en cuenta variables fundamentales en Economía para, de esa forma, dar como buenas sus propuestas y, lo que es peor, hacer girar toda política económica alrededor de dichos modelos como si no existieran alternativas posibles, como si en Economía todo fuera cuestión de numeritos. En Economía depende de dónde te sitúes, al observar las consecuencias de cómo se lleve a cabo la política económica, la percepción es una u otra, la Economía nunca es neutral. De la misma forma un Estado, y su gobierno, tampoco es neutral ya que todas sus actuaciones en la materia tienen una repercusión directa en las personas, por lo que es fundamental dónde estén situados para “analizar y explicar de dónde se parte, para explicar lo que ocurre al implantar sus políticas económicas” (Myrdal).

Qué difícil e presenciar un debate o una confrontación de programas políticos que contengan algo de inteligencia, de crítica, de razón (sin desdeñar en absoluto las emociones), o lo que ocurre en los mítines, siempre dirigidos a los fieles seguidores del partido en cuestión, con ideas concentradas en, cada vez más, meros anuncios y enunciados como si de lo que se tratase de vender fuera tal o cual refresco. A toda esta superficialidad hay que añadir, lo que es aún peor, la responsabilidad (o irresponsabilidad) en el nombramiento y aceptación de los altos cargos que dirigen las políticas económicas de los gobiernos. Pasamos de una Economía Convencional en la que todo está atado y bien atado a una pseudo-economía en la que, ante los problemas reales del actual Sistema Económico (acumulación, desigualdad, paro, etc) solo se es capaz de lanzar unos cuantos mensajes con aparentes buenas intenciones, como si de un catecismo de buenas prácticas se tratase.

Buen ejemplo de lo dicho es la llamada Economía del Bien Común del Doctor en Filología Románica, Christian Felber que ya en la portada (Ed. Digital) de su libro dice así:

Un modelo económico que supera la dicotomía entre capitalismo y comunismo para maximizar el bienestar de nuestra sociedad”.

Cuando la leí pensé que serían cosas del marketing de la editorial, pero no, no es así.

¿Es lo mismo Modelo Económico que Sistema Económico, Sr. Felber?

Un Modelo Económico trata de explicar, simplificando la realidad, las relaciones causales respecto a los problemas económicos relevantes. ¿De qué depende el crecimiento económico?, ¿Qué variables explican la distribución de la renta?,etc.

Un Sistema Económico trata de la forma de producir, consumir y distribuir los bienes y servicios, relaciones entre las distintas instituciones definiendo la estructura económica y social de una sociedad. Determina el uso de los factores de producción, derechos de propiedad, etc.

Mal empieza el libro cuando desde la portada ya se comete semejante error de concepto, porque el concepto es el concepto, ¿no?.

Si analizamos un poco más y nos adentramos en la segunda parte de la frasecita dice que capitalismo o comunismo, no hay más opciones. La Economía del Bien Común viene a salvarnos para maximizar el bienestar de nuestra sociedad, al más puro estilo neoliberal, utilizando una abstracción siempre recurrente y efectista como el bienestar (o el bien común).

¿Alguien puede definir qué es el bienestar de nuestra sociedad o el bien común sin falsos buenísmos, ni frases efectistas dirigidas a los fieles creyentes?

Al empezar el prólogo ya se habla de una nueva Teoría Económica, de avanzar hacia una nueva era, grandes palabras como generosidad, solidaridad, la grandeza del espíritu humano……..

Aquí lo dejo, de momento, tengo que coger fuerzas.